Edificio Legislativo
En 1882 se realizó el concurso para la construcción del Edificio Legislativo.
Obtuvieron el primer premio los ingenieros Gustav Heine y George Hagenmann, dirigidos
por Karl Nordmann, todos ellos oriundos de Hannover, República Federal de
Alemania. Las obras comenzaron el 29 de mayo de 1883.
Luego de la federalización de la ciudad de Buenos Aires, la Legislatura Provincial
debió sesionar en el edificio donde más tarde funcionó la Dirección
de Vialidad Provincial.
La primera asamblea en la nueva cede del Poder Legislativo tuvo lugar el 4 de mayo
de 1888. Ambas Cámaras participaron de la apertura del inicio del período
de sesiones de ese año y en la inauguración del Edificio Legislativo.
La Arquitectura
El Edificio Legislativo se encuadra en el denominado estilo renacentista, al que
se recurría en la época de su construcción como tipología
simbólica del Poder Público. Constituye una de las muestras más
trascendentes y significativas de la arquitectura urbana realizada en la Argentina.
Un edificio singular con tres pórticos idénticos para cada una de
las funcionalidades a que apuntaba. El central y más importante, desde el
punto de vista estratégico, sobre la Avenida 7, para el ingreso del público,
el de Diputados sobre la Avenida 53, y el de Senadores sobre la Avenida 51.
Esta obra arquitectónica, conjuntamente con el Museo de Ciencias Naturales,
la Casa de Gobierno, el Teatro Argentino, la Municipalidad, la Catedral y el Edificio
de Justicia constituyen parte de la riqueza arquitectónica de la ciudad de
La Plata.
Las tres entradas presentan igual perfil arquitectónico. Situadas sobre escalinatas
de mármol con cuatro columnas de estilo jónico, que sirven de base
a un frontispicio. Sobre cada uno de los accesos pueden observarse grupos escultóricos
que simbolizan la belleza moral y espiritual, obra del pintor y escultor veneciano
Víctor Pol (1865-1925).
Hacia mediados del siglo pasado, se intentó expropiar la manzana contigua
situada dentro del Eje Institucional de la Ciudad –entre las calles 8 y 9, y entre
las Avenidas 51 y 53-. Tiempo después, la iniciativa fue desestimada, pero
al agudizarse la falta de espacios, el Edificio finalmente se amplió mediante
un crecimiento semianular en el patio, la construcción de una crujía
de dos pisos que se extendía hacia éste y con dos niveles de subsuelos.
Esta intervención devino en la desaparición de los frentes originales
que daban hacia el patio. Es importante señalar que se siguieron las líneas
arquitectónicas generales con una muy buena calidad constructiva.
Extraído de "La Legislatura de Buenos Aires"; Manrique Zago Ediciones; Argentina;
1983.
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