Legislatura Bonaerense
Volviendo la mirada
La Legislatura bonaerense, creada en 1820 como Junta de Representantes, fue testimonio
principal de la marcha política e institucional de la Argentina. Inicialmente
tuvo la sede de deliberaciones en la histórica Manzana de las Luces, en ese
entonces territorio de la Provincia.
En 1838 los legisladores otorgaron facultades extraordinarias al Gobernador Juan
Manuel de Rosas. El Poder Legislativo implementó un sistema unicameral conformado
por representantes del agro y la ciudad, elegidos en comicios donde sólo
parte de la población tenía derecho al voto.
En 1852, derrotado Juan Manuel Rosas en la batalla de Caseros por el General José
Justo Urquiza, una nueva Constitución fue sancionada en la provincia de Buenos
Aires en el año 1854. ésta establecía un sistema bicameral
y la creación de la Asamblea Legislativa, compuesta por una Cámara
de Diputados y otra de Senadores.
Hasta el momento de la unificación nacional, la Provincia era un Estado Autónomo,
cuyas instituciones de gobierno tenían su sede en la ciudad de Buenos Aires,
tradicional centro político y económico del país. Una vez unificada,
en 1862, se planteó la necesidad de establecer una ciudad capital para la
nueva Nación, que quedaría bajo la jurisdicción del Gobierno
Federal. El debate giraba en torno a la federalización de la ciudad de Buenos
Aires, es decir, la entrega del territorio de dicha ciudad al Gobierno Nacional
por parte de la Provincia. ésta se aprobó en 1880 por la Legislatura
Provincial.
Desde sus orígenes, la Asamblea Legislativa tenía las facultades de
designar al Gobernador, reglamentar la educación pública, organizar
los ejércitos, crear empleos públicos, establecer los Tribunales de
Justicia y manejar las relaciones exteriores, entre otras importantísimas
atribuciones.
El Senado fue escuela republicana de formación de dirigentes, muchos de los
cuales luego asumieron altas responsabilidades cívicas nacionales y ampliaron
continuamente las galerías de próceres. Entre ellos podemos mencionar
a Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento, Dalmacio Vélez Sarsfield,
Adolfo Alsina, Carlos Pellegrini, Roque Sáenz Peña, Bernardo de Irigoyen
y Leandro N. Alem.
En la Honorable Cámara de Senadores se discutieron y resolvieron cuestiones
fundacionales como la creación de pueblos, la extensión de las fronteras,
el desarrollo de los ferrocarriles, la ley de educación que estableció
la enseñanza gratuita y obligatoria, además de los acalorados debates
sobre la localización de la nueva Capital de la Argentina.
Cada hito en la historia de la Provincia y de la Nación repercutió
en el recinto, los palcos, pasillos, salones y despachos del clásico Edificio
Legislativo y su eco traspasó las estructuras de esa obra de arte arquitectónica
para llegar a todos los sitios del extenso y heterogéneo territorio bonaerense.
Con sus debates, disidencias y acuerdos; con sus iniciativas, improntas y pluralidades;
con su representatividad legitimada en el voto popular, los senadores de hoy siguen
escribiendo, a diario, una parte importante de la rica historia institucional bonaerense.
Fundación de la ciudad de La Plata
El Estado provincial determinó la fundación de una nueva ciudad que
sería sede del Gobierno y del aparato administrativo provincial.
En mayo de 1881, como uno de sus primeros actos de gobierno, el Gobernador Dr. Dardo
Rocha decretó la formación de una comisión que examinaría
planos y presupuestos para la construcción de los principales edificios públicos
en la nueva ciudad. En 1882 se colocó la piedra fundamental de la ciudad
de La Plata.
Extraído de "La Legislatura de Buenos Aires"; Manrique Zago Ediciones; Argentina;
1983.
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