Perder el nombre
Por Mempo Giardinelli / En un corchario en la pared, este redactor conserva un apunte de finales de los años 70, con la siguiente duda: “No sé por qué algunos historiadores se niegan a darle crédito a Monsieur Raoul Despot, fanático partidario de la tiranía en Francia, circa 1789, quien en esencia no fue otra cosa que un cretino de vocación autoritaria y represora tan fuerte que, por él y su maldito apellido, se acuñó el término “despotismo”. Que significa “cualidad de enanos, físicos y mentales, que pueden alcanzar un primer lugar en competiciones deportivas o cuyas actitudes y prácticas se condensan en abusos de supuestas superioridades o bien en la grosería, torpeza, insensibilidad o abuso de poder en el trato con los demás”.